Bypass Gástrico en “Y” de Roux

En años recientes, el mejor entendimiento clínico de los procedimientos que combinan los métodos restrictivos y de malabsorción ha aumentado las alternativas quirúrgicas eficaces de reducción de peso para miles de pacientes. Al añadir el método de la malabsorción, se retarda la mezcla del alimento con la bilis y los jugos pancreáticos, lo cual contribuye a que se absorban los nutrientes. El resultado es una sensación de pronta saciedad, combinada con un sentido de satisfacción que disminuye las ansias de comer.

Según la Sociedad Estadounidense de Cirugía Bariátrica y los Institutos Nacionales de Salud, en la actualidad el Bypass Gástrico en Y de Roux por vía laparoscópica, es el procedimiento modelo en la cirugía de reducción de peso. Se trata de uno de los procedimientos de reducción de peso más frecuentemente realizados en Estados Unidos y el mundo entero.

El resto del estómago no se extrae, pero queda completamente cerrado con el grapado y separado de la bolsa gástrica. El orificio de salida de esta bolsa recientemente formada se evacua directamente hacia la porción inferior del yeyuno, con lo cual se elude la absorción de calorías. Esto se hace dividiendo el intestino delgado justo después de pasar el duodeno, a fin de levantarlo y formar una unión con la bolsa gástrica recientemente formada. El otro extremo se une a la parte lateral de la ramificación de Roux del intestino, lo cual crea una «Y» que le da su nombre a la técnica.

Ventajas:

• El promedio de reducción del sobrepeso después del procedimiento de la Y de Roux es, por lo general, mayor en un paciente colaborador que el obtenido con procedimientos puramente restrictivos.

• Un año después de la cirugía, la reducción de peso puede promediar entre 70-85% del sobrepeso corporal.

• Hay estudios que revelan que luego de 10 a 14 años, algunos pacientes mantienen del 50% al 60% de la reducción del sobrepeso.

Riesgos:

• Dado que el duodeno se pasa de lado, la deficiente absorción de hierro y calcio puede producir una baja total de hierro en el cuerpo y una predisposición anémica por deficiencia de este elemento. Ésta constituye una preocupación particular para los pacientes que experimentan reducción crónica de sangre por flujo menstrual excesivo o hemorroides sangrantes. Las mujeres, ya de por sí con el riesgo inherente de osteoporosis que se puede presentar después de la menopausia, deben estar conscientes del elevado potencial de reducción de calcio en los huesos.

• La desviación del duodeno ha causado enfermedades óseas metabólicas en algunos pacientes y producido dolor de huesos, reducción de estatura, lordosis y fracturas de costillas y huesos de la cadera. Sin embargo, todas las deficiencias antes descritas, se pueden manejar con una dieta y suplementos vitamínicos.

• Se puede presentar una anemia crónica por deficiencia de vitamina B12. Por lo regular el problema se puede manejar con píldoras o inyecciones de esta vitamina.

• Una condición conocida como «síndrome del vaciamiento» puede ocurrir como resultado del rápido vaciado de volúmenes del estómago hacia dentro del intestino delgado. Esto suele suceder cuando se, a veces, cuando se consume demasiado azúcar o grandes cantidades de comida. Aunque, por regla general, no se le considera un riesgo grave para la salud, los resultados pueden ser sumamente desagradables y ocasionar náuseas, debilidad, sudor, desfallecimiento y, en ocasiones, diarrea después de comer. A algunos pacientes se les imposibilita comer cualquier clase de dulces después de la cirugía.

• En algunos casos, se puede reducir la efectividad del procedimiento si la bolsa gástrica se ensancha y/o si aloja un volumen mayor de 60 cc.

• Si ocurren problemas tales como úlceras, sangrado o malignidad no se puede visualizar fácilmente la porción eludida del estómago, el duodeno y segmentos del intestino delgado utilizando radiografías o endoscopias.