Alternativas de tratamiento Médico

A las personas que hayan contemplado la idea de un programa de reducción de peso, ciertamente no les faltan alternativas.

De hecho, para cumplir con los requisitos de la cobertura del seguro del tratamiento quirúrgico de la obesidad, muchos aseguradores les exigen a los pacientes un historial de sus planes de reducción de peso con supervisión médica.

La mayor parte de los programas de reducción de peso por medios no quirúrgicos,  se basa en alguna combinación de dieta, modificación del comportamiento y ejercicio regular. Infortunadamente, incluso las intervenciones más eficaces sólo han demostrado resultados en un pequeño porcentaje de los pacientes.

Se calcula que menos del 5% de las personas que participan en programas de reducción de peso por medios no quirúrgicos pierden una cantidad de peso significativa y mantienen esa pérdida durante un largo tiempo.

Según los Institutos Nacionales de Salud, del total de personas que participa en estos programas, más del 90% recupera su peso anterior en el curso de un año. A los pacientes con obesidad mórbida se les dificulta aún más mantenerse en el peso perdido. Se han identificado riesgos de salud graves en las personas que saltan de dieta en dieta y que someten el cuerpo a ciclos de reducción y ganancia de peso de manera exigente y continua, en lo que se conoce como «dietas yo-yo».

El hecho es que la obesidad mórbida continúa siendo una enfermedad crónica, compleja y multifactorial.

Para muchos pacientes, el riesgo de muerte por no operarse es mayor que los riesgos de las posibles complicaciones posteriores al procedimiento.

Ésta fue la razón principal por la que, en el año 2016, se realizaron aproximadamente 400.000 procedimientos quirúrgicos de reducción de peso y por la que La Sociedad Estadounidense de Cirugía Bariátrica calcula que en 2021 se llevarán a cabo más de 500.000 procedimientos quirúrgicos de la obesidad. Los pacientes a los que se les ha practicado el procedimiento, y que han disfrutado de sus resultados, han dado a conocer las mejoras experimentadas en los aspectos de calidad de vida, interacciones sociales, bienestar psicológico, oportunidades de empleo y condición económica.

En los estudios clínicos, los candidatos para el procedimiento que se encuentran afectados por diversas condiciones de salud relacionadas con la obesidad se preguntaban si se podrían hacer operar en una forma segura. Estos estudios muestran que la selección de candidatos para el procedimiento quirúrgico se basa en criterios muy estrictos y que la cirugía constituye una buena alternativa para la mayoría de los pacientes.